martes, 16 de diciembre de 2014

B2B


EL B2B






Las siglas B2B hacen referencia (en inglés) al Business-to-Business. DEFINICIÓN: Se trata de la transmisión de información referente a las transacciones comerciales vía internet. Normalmente suelen utilizar tecnología EDI (Electronic Data Interchange). Esta tecnología (EDI) se presentó en sociedad a finales de los años 70 del siglo XX y su finalidad era la de enviar electrónicamente documentos como pedidos de compra o facturas. Con el paso del tiempo pasó a incluir lo que hoy en día conocemos como “comercio en la red”; es decir, la compra de bienes y servicios a través de webs vía servidores seguros, empleándose servicios de pago electrónico; autorizaciones para tarjeta de crédito o monederos electrónicos. 

El B2B también vino impulsado por la creación de portales de Internet que lo que hacen es agrupar compradores. 
Pondremos el ejemplo de portales de empresas de hotelería: Al tratarse de empresas del mismo gremio, normalmente suelen agruparse creando un portal específico, lo que les permite en un futuro negociar en mejores condiciones. En términos generales la expresión “business-to-business” no se encuentra limitada al entorno electrónico, sino que hace una referencia de exclusión para destacar el origen y destino de una actividad. 

Las redes sociales son útiles, pero con un objetivo diferente
Los Social Media Managers o Community Managers servimos (entre otras cosas) para crear una comunidad y afianzar las relaciones empresa-consumidor final. También pueden identificar posibles clientes mediante las Redes Sociales.
 Si concretamos, la red social “de los negocios” es LinkedIn. Su principal ventaja es que los usuarios de esta plataforma están allí para hacer negocios y no para entretenerse.
 Esto no quiere decir que otras redes sociales como Youtube, Facebook o Twitter no puedan aplicarse al B2B para ganar visibilidad y atraer a empresas compartiendo contenido que pueda ser útil para ellas.


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domingo, 7 de diciembre de 2014

Estrategia del Océano Azul

La estrategia del océano azul fue formulada por W. Chan Kim y Renée Mauborgne en un libro del mismo nombre (“Blue Ocean Strategy”), en el que defienden la importancia de la innovación a la hora de abrir nuevos mercados, alejándonos de la competencia destructiva que existe en los terrenos empresariales más explotados.
En otras palabras, plantean la posibilidad de crear una estrategia ganadora basándose en la “no competencia”, algo que solo es posible explorando nuevos territorios, que simbolizan con un océano azul, contrario al rojo que representa la lucha encarnizada entre las empresas.

El océano rojo
Si el barco de nuestra empresa navegara en un océano rojo, deberíamos saber que tiene este color debido a los continuos combates que se desarrollan en él para conseguir la mejor pesca.
Es un océano peligroso pero conocido, donde tratamos de arañar la cuota de mercado de los demás y generalmente tendremos que competir en base a precios.
¿Crear valor añadido o luchar en el terreno de los costes? Las reglas del juego son conocidas por aquellos que se encuentran en un océano rojo, e incluso se conocen los niveles estimados de demanda que se manejan.
Las oportunidades de lograr una estrategia ganadora disminuyen según aumenta el número de competidores y los esfuerzos comerciales se encaminan a remarcar las diferencias respecto al resto de alternativas.
Aún así, los negocios suelen proliferar en torno a mercados y productos ya conocidos, pues aunque a la larga se condenan a una guerra caníbal, se asumen menos riesgos.

El océano azul

Más allá del océano rojo se abre un nuevo horizonte, donde las aguas aún son azules y las oportunidades son totalmente nuevas. Los peces saltan sobre las olas y nuestro barco abre las velas de la innovación, pues es la única forma de llegar.
Aquí la competencia carecerá de importancia, pues habremos creado un mercado único y particular, rompiendo las reglas y creando una nueva demanda.